Construidos sobre
piedra blanca.
AKRA viene de Akra Leuka — el nombre que fenicios y griegos dieron a la antigua Alicante. Piedra blanca. Cimientos sólidos. Construidos para durar. Igual que las webs que hacemos.
De una montaña fenicia a una pantalla de ordenador
Akra Leuka — "la piedra blanca" o "el promontorio claro" — era el nombre con que fenicios y griegos conocían el cerro donde hoy se alza el Castillo de Santa Bárbara. Alicante, vista desde el mar, era una piedra blanca inconfundible: un punto de referencia sólido, visible de lejos, que no desaparecía entre la niebla.
Cuando fundamos la agencia en Alicante hace unos años, buscábamos un nombre que dijera algo real. No un acrónimo vacío ni una palabra inventada. AKRA es la promesa de ser lo que las agencias locales no eran: claros, sólidos y visibles. Sin letra pequeña.
Venimos de la informática y la ingeniería, pero también del diseño y las artes. Demasiadas veces hemos visto que los unos no entienden a los otros — los técnicos hacen webs que funcionan pero no emocionan, y los diseñadores hacen webs bonitas que se rompen. AKRA existe para unir las dos cosas en un solo equipo, sin intermediarios.
No somos una agencia. Somos un atelier.
Un atelier es un taller de artesano donde cada pieza se hace a medida, a mano, con atención a los detalles que una línea de producción no puede ofrecer. Los ateliers no hacen cincuenta piezas a la semana — hacen cinco, y cada una es perfecta.
En AKRA aplicamos el mismo principio: trabajamos con un máximo de 5 proyectos al mes. No por limitación, sino por elección. Porque cuando tu proyecto entra en AKRA, tiene nuestra atención completa — no compartida con veinte clientes más.
Cada web es diferente. Cada cliente tiene un mercado, un público y unos objetivos únicos. El código que escribimos para ti no lo hemos copiado de otro proyecto. El diseño que usas no lo compartirá nadie más. Eso es lo que significa trabajar con un atelier digital.
Lo que vimos en el mercado de Alicante
Cuatro principios que no negociamos
No son valores del cartel de la oficina. Son las cuatro cosas por las que nuestros clientes vuelven.
Honestidad radical
Precios claros antes de empezar. Si un proyecto no es para nosotros, te lo decimos. Si creemos que una idea no va a funcionar, te lo explicamos con argumentos — no te lo vendemos igualmente para facturar. Preferimos perder un cliente a engañarle.
Calidad técnica sin compromiso
No usamos WordPress, plantillas ni constructores de arrastrar y soltar. Cada web es código escrito a medida, optimizado para velocidad, SEO y seguridad. ¿Tarda más? Sí. ¿Cuesta más? Un poco. Pero funciona durante años sin problemas y sin depender de plugins de terceros que un día dejan de actualizarse.
Relación directa, sin intermediarios
No tenemos account managers, no tenemos departamento comercial, no tenemos equipos de 5 personas con las que nunca has hablado. La persona que diseña, desarrolla y lanza tu web es la misma con quien te escribes desde el primer día. Sabes exactamente quién hace el trabajo y puedes preguntarle directamente.
Resultados medibles
Una web no es un cuadro para colgar en la pared. Es una herramienta de negocio. Cada decisión de diseño, cada línea de código y cada texto de la web tiene un objetivo: que tus visitantes se conviertan en clientes. Medimos, analizamos y mejoramos. Lo que no se mide, no se puede mejorar.
No creemos en las agencias que venden sueños y entregan plantillas. Creemos en el trabajo hecho con cuidado, en los precios que se explican sin vergüenza y en las webs que siguen funcionando bien cinco años después de hacerlas.— AKRA Tech Studio, Alacant
Lo que hemos construido hasta ahora
Tu competencia ya tiene una buena web. ¿Cuándo empezamos?
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